Este hallazgo es preocupante, ya que millones de estadounidenses dependen de esta alternativa al ser una fuente de nutrición durante los primeros meses de vida de los bebés.
Un estudio reciente, conducido por Consumer Reports, analizó 41 tipos de fórmulas en polvo para bebés con el objetivo de detectar sustancias químicas tóxicas como arsénico, plomo, Bisfenol A (BPA) y acrilamida, así como sustancias perfluroalquiladas y polifluroalquiladas (PFAS).
Dicho análisis, publicado el 18 de marzo, encontró que ciertas marcas contienen niveles potencialmente peligrosos de plomo y arsénico, mismos que podrían causar graves problemas de salud, particularmente en niños pequeños y bebés.
Aunque la mayoría de las muestras analizadas no presentaron riesgos significativos para la salud, los resultados han generado preocupación debido a los posibles efectos adversos que estas sustancias pueden tener en el desarrollo de los niños pequeños.
Análisis detectaron la presencia de plomo y arsénico en fórmulas para bebés

Pruebas realizadas por Consumer Reports encontraron el nivel más alto de arsénico inorgánico en EleCare Hypoallergenic vendido por Abbott Nutrition, donde se hallaron 19.7 partes por mil millones (ppb).
Como indicativo, los expertos señalaron que no existe un límite establecido para la cantidad de arsénico en las fórmulas infantiles, sin embargo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) limita esta sustancia en el agua potable municipal a 10 ppb.
El arsénico está clasificado por la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades como la sustancia más tóxica para el medio ambiente. Su versión más dañina es la inorgánica, un carcinógeno conocido para personas de todas las edades.
Mark R. Corkins, profesor de pediatría del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee en Memphis, declaró para Consumer Reports que el arsénico en niveles altos es “un veneno” y que, con el tiempo, aumenta el riesgo de “ciertos tipos de cáncer”, por lo que, a largo plazo, es una “gran preocupación”.
David Carpenter, director del Instituto de Salud y Medio Ambiente de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, calificó de “indignante” la situación al decir que no hay ninguna excusa para que exista arsénico en los alimentos.
“La industria debería hacer todo lo posible para asegurarse de que no esté presente”, recalcó Carpenter.
Hakim Bouzamondo, vicepresidente de Abbott Nutrition, fabricante de Similac y EleCare, afirmó a la organización que cuentan con “un proceso de calidad de varios pasos para los metales pesados” que buscan garantizar que los niveles “satisfagan todos los requisitos reglamentarios pertinentes” en los países a los que prestan servicios.
Un hallazgo preocupante

El arsénico no fue la única sustancia tóxica encontrada en las fórmulas. Especialistas de Consumer Reports también hallaron plomo, un metal pesado natural que puede provocar efectos neurológicos graves y perjudicar el desarrollo infantil, en “casi todas las fórmulas” analizadas por la organización.
Los hallazgos demostraron que los niveles de plomo oscilaban entre 1.2 y 4.2 ppb, un nivel debajo del objetivo “Closer to Zero” (“Cerca de Cero”) planteado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), mismo que señala los niveles de acción para los alimentos procesados destinados a bebés y niños pequeños.
“En 18 de las fórmulas que analizamos, la ingesta de plomo para un bebé promedio de 3 meses se situó entre el 50% y el 100% del límite más conservador del Nivel Máximo de Dosis Permitida (MADL)”, según escribieron los expertos de la organización.
Este nivel máximo es propuesto por la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental de California, puesto que es el estándar de mayor protección disponible.
Corkins afirmó que la exposición al plomo se vinculó al trastorno por déficit de atención con hiperactividad, problemas de conducta y un coeficiente intelectual reducido.
“Debido a como afecta el desarrollo cerebral, cuando se trata de niños, a corto plazo me preocupa más el plomo”, añadió Corkins.
Dicho metal pesado está ampliamente presente en el medio ambiente y, según expertos de Consumer Reports, es difícil lograr que el agua y los alimentos estén completamente libres de plomo.
Las pruebas también encontraron BPA y acrilamida en una única fórmula: Nutramigen de Enfamil, considerada como una alternativa común a la fórmula de leche de vaca para bebés sensibles a la proteína de la leche.
Un portavoz de Mead Johnson, fabricante de este producto, describió los procesos utilizados por la empresa y afirmó que está “comprometida a proporcionar los más altos niveles de calidad y seguridad para todos nuestros productos de fórmula infantil”.
Tras la investigación de Consumer Reports, la FDA anunció que están tomando medidas con las cuales mejorar sus esfuerzos para garantizar la calidad, seguridad, adecuación nutricional y resiliencia constantes del suministro nacional de fórmula infantil.
“La FDA utilizará todos los recursos y la autoridad a su disposición para garantizar que las fórmulas infantiles sean seguras y saludables para las familias y los niños que dependen de ellas”, según declaraciones de Robert F. Kennedy, secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU.
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇲🇽 eDairy News MÉXICO: https://whatsapp.com/channel/0029VaLDr0G4SpkLXxDY3t2x