La FDA y los CDC investigan la contaminación bacteriana que ha provocado ocho hospitalizaciones y tres casos de síndrome urémico hemolítico en Estados Unidos.
La compañía láctea estadounidense Sierra Nevada Cheese Company, con sede en Willows, California, inició el retiro voluntario de toda su línea de quesos elaborados con leche cruda bajo la marca Graziers debido a su vinculación con un brote de infecciones bacterianas. La medida fue coordinada tras una advertencia formal de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), organismos que mantienen abierta una investigación epidemiológica ante la detección de cuadros gastrointestinales graves asociados al consumo de estos derivados lácteos no pasteurizados.
De acuerdo con los reportes oficiales de salud pública, el patógeno identificado corresponde a una cepa de Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC O26:H11), la cual ha enfermado al menos a 13 personas en nueve estados del país. De los pacientes registrados, ocho requirieron hospitalización inmediata y tres desarrollaron síndrome urémico hemolítico (SUH), una complicación crítica caracterizada por daño microvascular e insuficiencia renal aguda. Las autoridades sanitarias destacaron con especial preocupación que más de la mitad de los casos confirmados corresponden a niños de cinco años o menores, si bien hasta el momento no se han reportado pérdidas fatales.
El retiro del mercado abarca todas las fechas de producción y lotes vigentes de las variedades Graziers de leche cruda procedente de vacas en pastoreo, incluyendo presentaciones de Medium Cheddar, Sharp Cheddar, Monterey Jack y Jalapeño Jack. Estos productos fueron distribuidos ampliamente a escala nacional tanto en cadenas minoristas en empaques de 8 y 16 onzas como en barras de 5 libras destinadas al sector de servicios de alimentos y mayoristas. La FDA y la empresa fabricante exhortaron a los consumidores, restaurantes y distribuidores a abstenerse de consumir o comercializar estas piezas, recomendando desecharlas de inmediato o devolverlas al punto de venta para obtener un reembolso.
En el ámbito técnico y normativo, este incidente reaviva el debate internacional en torno a la inocuidad de los quesos de leche cruda (raw milk cheese) frente a la pasteurización térmica convencional. La legislación estadounidense permite la comercialización de quesos de leche sin pasteurizar siempre que atraviesen un período de maduración mínimo de 60 días a temperaturas superiores a dos grados centígrados, bajo la premisa de que la acidez, la pérdida de humedad y la competencia bacteriana inactivan los patógenos. Sin embargo, diversos especialistas zootécnicos e higienistas advierten que cepas virulentas de E. coli pueden tolerar ambientes ácidos y persistir en la pasta del queso, evidenciando los límites de la maduración como única barrera de control microbiológico sin análisis rigurosos previos.
El caso representa un severo llamado de atención para la industria de quesería artesanal y de especialidad, particularmente en segmentos premium que apuestan por atributos de libre pastoreo y mínima intervención fabril. Las autoridades sanitarias reiteraron la importancia de extremar los controles preventivos en los establos de origen, certificar la sanidad del ordeño y aplicar pruebas de laboratorio por lote antes de la liberación comercial, protegiendo la salud de los consumidores vulnerables y resguardando la viabilidad reputacional del mercado de derivados lácteos tradicionales.
Fuente: Quartz en español
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇲🇽 eDairy News MÉXICO: https://whatsapp.com/channel/0029VaLDr0G4SpkLXxDY3t2x






