Julio Aldama comentó que hace dos años había 250 mil cabezas; hoy apenas llegan a 75 mil y podrían quedarse vacíos los ranchos
Debido a la sequía imperante en el sur de Sonora a causa de la falta de lluvias durante 2023, los hatos ganaderos de la región se redujeron drásticamente, pasando de 250 mil cabezas de ganado con las que contaba hace dos años a solamente 75 mil en la actualidad, manifestó Julio Aldama Solís.
El presidente de la Asociación Ganadera Local del Valle del Yaqui indicó que es urgente que llueva para poder recuperar los pastizales de los ranchos, que se perdieron por los incendios forestales registrados durante el año pasado, “sin embargo contra la naturaleza no se puede hacer nada”.
“Esta reducción de los hatos se fue dando de manera paulatina, debido a la venta de becerros y vaquillas por parte de los socios de la Ganadera, quienes al darse cuenta de que el panorama era poco alentador en el corto y mediano plazo para su alimentación, decidieron deshacerse de las reses cuando aún tenían buen peso”, dijo el entrevistado.
Para el presente año, añadió, el panorama sigue siendo pésimo si no presentan lluvias de invierno, las equipatas debieron comenzar el 3 de enero y no se presentaron, y se corre el riesgo de que los pequeños ganaderos se decidan por vender los pocos becerros y vacas que aún les quedan, antes de que pierdan peso a causa de la falta de alimento.