Las autoridades sanitarias y la empresa fabricante activaron un retiro preventivo tras detectar riesgos microbiológicos en lotes comerciales, alertando a consumidores y canales de distribución.
Organismos de inocuidad alimentaria y la empresa fabricante emitieron una alerta sanitaria internacional y ordenaron el retiro voluntario y preventivo del mercado de diversos lotes de una popular marca de queso crema, tras identificarse un riesgo potencial de contaminación con la bacteria Listeria monocytogenes. La medida abarca presentaciones distribuidas en cadenas de supermercados, tiendas minoristas y establecimientos de servicios de alimentos (foodservice), con el objetivo prioritario de frenar la comercialización y consumo de un derivado lácteo susceptible de comprometer la salud pública.
El patógeno causante de la alerta, Listeria monocytogenes, representa uno de los mayores desafíos sanitarios para la industria láctea debido a su capacidad psicrótrofa, la cual le permite proliferar y sobrevivir incluso bajo condiciones estrictas de refrigeración comercial y doméstica. La infección bacteriana asociada, conocida como listeriosis, resulta especialmente peligrosa para poblaciones vulnerables como mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos comprometidos, provocando cuadros clínicos severos que van desde fiebre alta, dolores musculares y trastornos gastrointestinales hasta septicemia, meningitis y complicaciones perinatales graves.
En el plano técnico y agroindustrial, este incidente reaviva la vigilancia sobre los protocolos de bioseguridad en las líneas de envasado de quesos blandos y pastas untables. Aunque la leche fluida y las cremas utilizadas como materia prima se someten a pasteurización para eliminar la carga patógena original, las contaminaciones por Listeria suelen derivar de fallas post-térmicas en las plantas de transformación. La colonización de biopelículas bacterianas en maquinaria de dosificación, transportadores o ductos de empaque exige auditorías exhaustivas bajo el sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP) y Procedimientos Operativos Estandarizados de Sanitización (POES).
En la vertiente logística y comercial, las alertas de retiro (recall) demandan la activación inmediata de los sistemas de trazabilidad para aislar, inmovilizar y destruir los lotes sospechosos a lo largo de toda la cadena de suministro. Para la compañía involucrada, el impacto económico comprende no solo los costos directos asociados a las pérdidas de inventario y devoluciones comerciales, sino también posibles sanciones administrativas de las agencias regulatorias y un daño sensible a la reputación de la marca en un segmento lácteo caracterizado por una alta lealtad de compra por parte de las familias.
Las autoridades sanitarias recomendaron a los consumidores verificar los números de lote y fechas de caducidad en los empaques adquiridos, instando a desechar el producto o solicitar su reembolso en los puntos de compra, así como desinfectar superficies y refrigeradores que hayan estado en contacto con el alimento. Este suceso subraya la importancia ineludible de reforzar los muestreos microbiológicos preventivos y la cultura de inocuidad en las plantas procesadoras, garantizando que los derivados lácteos mantengan los más altos estándares de protección antes de ingresar a la mesa de los consumidores.
Fuente: Radio Fórmula
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇲🇽 eDairy News MÉXICO: https://whatsapp.com/channel/0029VaLDr0G4SpkLXxDY3t2x






