El Consejo Nacional Agropecuario urgió a instalar mesas de diálogo tras los recortes a lecheros aplicados por el programa oficial de abasto.
El Consejo Nacional Agropecuario formalizó un llamado urgente al gobierno federal para abrir mesas de diálogo directo con las organizaciones ganaderas ante la reducción unilateral en la compra de leche fluida por parte de los organismos de abasto social. La cúpula agroempresarial advirtió que las restricciones operativas impuestas por la empresa estatal Leche para el Bienestar limitaron hasta un 60% la recepción habitual a los hatos que cuentan con más de cincuenta vacas en ordeña. Esta disposición contraviene las reglas de operación vigentes para el ejercicio anual, las cuales estipulan la adquisición del cien por ciento del volumen cosechado en establos con un inventario de hasta quinientos vientres productivos. La directiva del organismo cúpula señaló que, si bien las autoridades no han transparentado las causas técnicas de la medida, el freno en las adquisiciones responde a un severo desbalance presupuestario de cierre de ciclo. Frente a esta contingencia administrativa, los representantes del agro insistieron en que resulta prioritario acordar soluciones conjuntas para evitar afectaciones operativas irreversibles a los establos del territorio nacional.
Las limitaciones en las cuotas de recepción han impactado de manera crítica a cuencas altamente tecnificadas del norte y centro del país, con especial intensidad en los valles lecheros de Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y Aguascalientes. En las unidades de producción que albergan entre cincuenta y quinientas vacas lecheras, los tanques de refrigeración rápida en corral están dimensionados para resguardar únicamente entre 48 y 72 horas de extracción continua a cuatro grados centígrados. Al rechazar los centros de acopio institucionales el 40% del volumen diario contratado, los depósitos de frío alcanzan niveles de saturación crítica en menos de dos jornadas de trabajo. Debido a que las rutinas de ordeño mecanizado no admiten pausas biológicas sin provocar mastitis infecciosa o la pérdida anticipada de la curva de lactancia, los hatos deben continuar la ordeña dos veces al día. Esta sobreacumulación forzada en establo eleva el peligro inminente de descomposición bacteriológica de la materia prima y expone a los ganaderos a desechar miles de litros en fosas por falta de capacidad de almacenamiento.
El rechazo de volúmenes en las básculas oficiales distorsiona severamente los equilibrios comerciales en las regiones ganaderas al empujar miles de litros de leche cruda hacia los canales no regulados. Al quedar desprovistos del esquema de precio de garantía fijado en 11.50 pesos por litro, los productores familiares y medianos se ven orillados a colocar sus excedentes con intermediarios y queserías rústicas a cotizaciones de castigo que oscilan entre 7.00 y 8.50 pesos. Esta sobreoferta forzada en el mercado secundario deprime el valor de la materia prima en rampa y ensancha la brecha frente a los costos de equilibrio indispensables para sostener la actividad. En paralelo, la comercialización extendida de fórmulas lácteas combinadas y productos sucedáneos elaborados a partir de sueros industriales y grasas vegetales compite de forma desleal en los anaqueles urbanos, restando espacio a la leche pura de vaca. La asimetría en el poder de negociación deja a los establos nacionales desprotegidos frente a las prácticas especulativas de compradores informales que aprovechan la falta de liquidez en el medio rural.
La estructura de costos en las explotaciones pecuarias enfrenta una compresión financiera extrema debido a que el renglón de alimentación del ganado absorbe entre el 68% y el 72% del presupuesto operativo total por cada litro extraído en corral. La prolongada sequía que mermó los agostaderos y encareció los cultivos forrajeros bajo riego obliga a los productores a adquirir concentrados proteicos, alfalfa henificada y ensilados de maíz a cotizaciones elevadas. La pérdida del 40% de los ingresos corrientes semanales agota rápidamente el capital de trabajo e interrumpe las líneas de crédito comercial con distribuidores locales de granos y medicamentos veterinarios. Aunque la Secretaría de Agricultura contempla un incremento presupuestario del 17% anual para 2027 bajo una nueva vertiente de Comercio Justo, el sector carece de reglas de operación claras para saber cómo operarán esos fondos. La ausencia de mecanismos de crédito puente en la banca de desarrollo pecuario acelera el riesgo de insolvencia, forzando a los establos a vender vientres de alto registro genético en subastas de descarte para solventar deudas corrientes.
El restablecimiento de la certidumbre contractual en el sector lechero demanda que las dependencias de desarrollo rural armonicen los calendarios de pago y respeten la recepción total de los establos empadronados sin discriminación por tamaño de hato. Las organizaciones ganaderas exigen que el diálogo con la administración federal transparente los techos financieros del programa de abasto social y establezca mecanismos de compensación para los volúmenes rechazados durante octubre. Sostener compras públicas estables y liquidaciones puntuales constituye el único camino para garantizar el abasto ininterrumpido de derivados pasteurizados hacia las familias de bajos recursos en todo el país. La desatención al eslabón primario contradice las metas de autosuficiencia agroalimentaria y obliga a la industria nacional a depender en mayor medida de importaciones de leche en polvo descremada del extranjero. Una alianza estratégica entre el gobierno y la base ganadera nacional será determinante para salvaguardar el empleo rural, proteger el patrimonio biológico de los corrales y garantizar la viabilidad económica de las familias productoras de México.
Fuente: El Diario de Chihuahua
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇲🇽 eDairy News MÉXICO: https://whatsapp.com/channel/0029VaLDr0G4SpkLXxDY3t2x




